NUEVO ENEMIGO DE NUESTRA PIEL: LOS TELÉFONOS CELULARES

Los teléfonos celulares son dispositivos corrientes en nuestra vida. Lo utilizamos para leer, informarnos, comunicarnos, navegar por las redes sociales, tomar fotos y trabajar. Tenemos todo tipo de aplicaciones, para el tránsito, clima, agenda y muchas más, que , en teoría, hacen nuestra vida más fácil.

No obstante, aunque parece ser un dispositivo maravilloso, también afecta a nuestra salud. Además de promover la mala postura y generar dolores musculares y articulares, asociados al uso prolongado del celular, también incrementa el envejecimiento acelerado de la piel. La continua exposición de la piel a la luz artificial altera la síntesis de melanina, favoreciendo la formación de manchas, principalmente en las zonas convexas del rostro. Además la piel pierde más rápidamente su firmeza y elasticidad. Durante la noche, el uso del celular puede desestabilizar el ritmo circadiano y modificar el sueño. Por otro lado, la postura que tomamos al mirar el celular acelera la rotura de fibras de colágeno del cuello debido a la mala posición de los músculos del mismo, favoreciendo la formación de una “doble papada” o cara de Smartphone. Esta postura también puede generar arrugas en la zona de la frente porque la letra pequeña y la luz nos hacen fruncir el ceño. Los celulares son también una fuente importante y directa de bacterias. Al estar constantemente en contacto con estos dispositivos, tenemos tendencia a desarrollar granos o infecciones en la piel como resultado. Además, cuando hablamos demasiado por teléfono aumenta la temperatura de la piel y esto puede generar granos, eczemas y más manchas. Es importante evitar el daño que generan los dispositivos celulares cuanto antes. Por ello te sugerimos: - Cuida tu postura cuando usas el celular. - Baja el brillo de la pantalla al mínimo, siempre que te sea posible. - Aumenta el tamaño de la letra. - Limpia el celular todos los días. No toques excesivamente tu rostro y lávate las manos varias veces al día. - Disminuye las horas de uso del teléfono, sobre todo en la noche. - Aporta antioxidantes a la piel, como vitamina C y E, té verde, Retinol, Coenzima Q10, resveratrol, niacinamida y cafeína. - Usar pantalla solar adecuada para tu tipo de piel, todos los días. - Realiza tratamientos con profesionales y asesorate para tener el tratamiento domiciliario personalizado. Por último, no dudes en consultar con nuestras esteticistas, te recomendarán el tratamiento ideal para ti, para prevenir y mejorar todos los signos de envejecimiento de tu piel.